pgoiratigas's blog
IDILIO PECADOR. Resulta que hace poco conocí a un hombre adulto, guapísimo y maravilloso. Empezamos a frecuentarnos muy seguido, y era de esperarse que me enamorara locamente de él. El día en que ocurrió lo que les voy a relatar, nos vimos temprano por la mañana, desayunamos juntos y, después de arreglar varios asuntos de trabajo, nos dirigimos a un hotel (ha sido la segunda ocasión de intimidad con él).
ME OBLIGARON LAS CIRCUNSTANCIAS.
Tenía 19 años cuando me inicié en esto del ambiente gay. Bueno, digo me inicié, porque me obligaron las circunstancias. Pero, la verdad, desde esa vez hasta ahora, sólo lo he practicado otras tres veces.
Tenía dos amigos a los que frecuentaba y ellos eran muy desmadrosos, pero eran buena onda (tenían tres y cuatro años más que yo). Los llamaremos Toño y Pepe.
Un día llegaron a mi casa y me dijeron que querían ir al cine, pues pasaban una película porno muy buena.
-Ándale, pinche Juan, vamos, ya verás que nos vamos a divertir –dijo Pepe.
UN DÍA AJETREADO.
Nunca lo hubiera creído, pero lo que a continuación les relato me hizo comprender que en el sexo no es necesario el salvajismo (así lo creía), ni el ser egoísta y pensar en uno mismo. Creía que por ser tan caliente, como brasa de carbón, mi compañero disfrutaba, pero la realidad era otra, ya que sin que él me lo dijera, con mis propios ojos y el sentir, gracias a ello, comprendí la verdad.
Llegué cansadísimo de un largo viaje, sin embargo, tenía que presentarme en mi trabajo a la de a fuerza. Estaba en cumplimiento de mis labores, cuando recibí la llamada de mi novio Aurelio (al cual, por las prisas, olvidé llamarle para reportarme). Un tierno saludo, nada de reproches y mucho ánimo de verme, fue lo que expresó con frases ansiosas. Habían transcurrido quince días sin vernos y yo estaba igual que él.
¿QUÉ PASÓ?
El camión de mi primo se descompuso. Eran las 9 de la mañana. El lugar, 100 kilómetros antes de Lerdo de Tejada, Veracruz.
Mi primo fue por las refacciones. Yo debía esperar, cuidando el camión de pasajeros. Hacía mucho calor. Junto al camión, un arroyo fresco y claro. ¿Qué mejor oportunidad para refrescarse? Así fue. Bajé lentamente entre la hierba, bajo los rayos del sol. Serían las 10, 11 ó 12, no lo sé. Al llegar
LA ÚLTIMA VEZ.
¡Hola! Mi nombre es César Fabián, soy alto y delgado. Soy homosexual y estoy orgulloso de serlo. Yo me inicié desde chico y, la verdad, me fascinó. Fue un primo, dos años mayor que yo, quien me la dejó ir por primera vez. Cada vez que se podía, nos íbamos a un lugar oculto, por supuesto, y comenzábamos a “jugar”.
Bueno, para no hacerla tan larga, estuvimos así como unos cinco o seis años, y todo era pasión y sexo. Después, pasó un lapso que se me hizo muy largo, en el cual no nos veíamos, y cada día yo estaba más caliente y no lo soportaba. En varias ocasiones me la llegué a puñetear hasta tres veces al día, ¿ustedes creen?
CONFIDENTE DE SECUNDARIA
Tengo un amigo que conocí en la secundaria. Ahora estamos cursando la preparatoria y seguimos en el mismo grupo. Recuerdo el día en que llegó. Cada inicio de curso entran alumnos nuevos, así que no tenía nada de particular que él llegara y, como todos los años, les hicimos la vida difícil a los nuevos durante un par de semanas, para ver cómo eran. Ese año, entraron tres nuevos y todos aguantaron, así que, en dos semanas, ya estaban integrados al grupo.
Yo soy muy afable, por lo regular, y me gusta divertirme. Soy blanco, tengo el cabello lacio, color claro; en fin, feo no soy, sólo me gustaría embarnecer un poco más, aunque me dicen que me veo muy bien así. Me gustaría estar más cuadrado y me es fácil hacer amistad con la gente y todos nos llevamos bien con los nuevos. Pero con Andy (se llama Andrés), al principio creí que le caía mal, porque conmigo se comportaba raro.
20 de Noviembre. Lo que a continuación les relato es completamente real, pero me reservo el anonimato de mi mejor amigo y el mío. Nuestra primera vez sucedió un 20 de noviembre, en el Puerto de Manzanillo. Somos un grupo de 6 familias en las que nuestros padres se conocen desde recién casados, ya que, poco a poco, en menos de un año, las 6 parejas de recién casados coincidieron en el mismo edificio de apartamentos. Ahora cada familia vive en su propia casa, pero todos muy cercanos unos de otros. Así que comprenderán que nos conozcamos de toda la vida y, obviamente, nos tenemos mucha confianza entre todos.
